lunes, 17 de noviembre de 2025

TE LO TENIA QUE DECIR


TE LO TENIA QUE DECIR...porque soy tu amiga, porque te quiero y porque yo sé lo que es estar ahí...


- Que si te mandan a la chi&nga$da… tú vete, pero vete sin tanto drama.

- No andes llorando con el rímel hasta las rodillas ni haciendo maletas de dignidad, no.

- Agarra tus ganas, tus canas y tus demonios, y lárgate con todo el glamour que una mujer libre puede cargar en un solo suspiro.


Y sí, allá, en la chi&nga$da, no hay necesidad de andar peinada ni con tacones:


- Vas con tu cara lavada, el cabello revuelto y un suéter medio roto, porque allá nadie te va a juzgar.

- Todos andan igual: despeinados y curándose el alma.


Llegando, te sirves un mezcal (o dos, por si acaso):


- Te sientas con tus demonios —que a estas alturas ya son casi tus compadres— y les dices: “Pues ni modo, muchachos, aquí nos tocó sanar”.

- Luego te sirves un chocolate con pan, porque el azúcar cura mejor que el despecho.


Y mírame bien:


- No hay que tenerle miedo a la chi&nga$da.

- Es el mejor spa emocional que existe.

- Allá te limpias las lágrimas, te planchas el corazón y te pintas una sonrisa nueva sin filtro.


Y cuando te veas al espejo, vas a decir:


- “¡Ah caray, si hasta la piel se me ve más luminosa desde que me mandaron por aquí!”

- Porque allá una se vuelve más honesta, más libre, más canija.


Te da por reírte sola, por bailar en bata, por poner la música que te gusta y no la que le gustaba al otro:


- Te da por dormir sin brasier, por comer pan en la noche y por mandar al carajo los “qué dirán”.


Así que sí, si te mandan a la chi&nga$da, vete…


- Pero vete bonita, riéndote, con el alma encuerada, sin ch€ne$s en la piel, y el corazón sin culpa.

- Porque allá no se sufre, se florece.


Y cuando regreses —porque una siempre regresa distinta—:


- Vas a venir más sabia, más libre y con un brillo que ni el mejor filtro de Instagram te da.

- Porque, aunque suene feo… a veces, la chi&nga$da es el mejor destino turístico para el amor propio.